Sin ser mía, yo ya te estaba amando
Dicen que el amor viene cuando menos lo esperas, cuando no lo buscas ni sientes que lo necesitas, pues efectivamente eso fue lo que pasó entre Eduarda y Salomé las dos amaban su soledad, amaban su propia compañía, sentían que nada les faltaba estando solas pero cuando empezaron a conocerse de repente la compañía que amaban antes, ahora llevaba otro nombre que no era el de ellas mismas, unos cuantos mensajes en un dia llevo hacerles sentir cosas que no habrían sentido en años, no toda historia tiene un final feliz como no todas las almas gemelas están destinadas a estar juntas.
||Escribí inspirada en alguien que me ha dejado de amar y que nunca lo leerá||