Papá... Mamá... no podía creer lo que me estaba pasando, por favor no me dejen, no se vayan se lo suplico... corría detrás del auto. Sentía que mi alma ardía de dolor, porque me dejan yo los amo. Yo seguía corriendo y suplicaba a mis padres que no me dejen, no aquí, no con este hombre. Papá... Mamá... en ese momento los nervios me hicieron tropezar, arrodillada en el suelo suplicaba a mis padres, pero ellos no voltearon a verme. Despierto dando un grito, sudando y llorando, ya han pasado muchos años y aún tengo estos recuerdos, al escucharme nana ingresa con un vaso de agua, ella siempre se preocupa por mí. Derechos reservados. Safe Creative
More details