
Dicen que el ser humano no valora lo que tiene hasta que lo pierde. ¿Será por eso que extraño tanto a mi gato Biggott, aunque, antes de que desapareciera lo odiaba? ¿Será por eso que me di cuenta lo mucho que me gustaba mi bufanda verde, después de perderla. Puede que sí, puede que no. Pero esas cosas son irrelevantes, mucho menos importantes que lo que les voy a contar.All Rights Reserved