Bestia
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WpMetadataNoticeLast published Fri, Aug 14, 2015
Un sinfín de lágrimas recorrían mis mejillas, mi padre y mi madre habían dado la vida por mí para salvarme, se sacrificaron por mí. Pero su sacrificio pareció ser en vano ya que mientras la bestia jugaba con el cuerpo inerte de mis padres, el otro empezó a movilizarse hacia mi dirección. No huiría, no lucharía, quería reunirme con mis padres en donde sea que estén en ese momento, la puerta de mi pequeño escondite fue abierta abruptamente dejando a la vista a la bestia. Su sonrisa macabra helo toda mi sangre, sabía que esa sería una muerte dolorosa, cerré mis ojos a la espera de sus colmillos en mi cabeza, tal y como lo habían hecho con mis padres
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La oscuridad me cegó durante algunos instantes, el brillante y repentino destello de un relámpago, y el estruendo de su impacto contra el suelo hicieron que mi corazón se saltara un par de latidos. No me importaba el caos que había a mi alrededor, solo era capaz de buscar a mi hermana entre los escombros. ¿Estaría aún con vida? Ella se materializó frente a mí entre las sombras de la noche y el humo de la madera quemándose. El cañón de su arma me apuntaba a la cara. Sonreí burlona, pobre ingenua. ¿Acaso creía que una bala sería más rápida que yo? Pero, jamás debí subestimarla. De una traidora como ella se debe esperar cualquier cosa. Su muñeca se desvió en un movimiento tan rápido, que para cuando mis ojos captaron el proyectil, ya mi olfato percibía el ferroso y dulce aroma de la sangre de él. Me paralicé ante la terrible imagen que mis ojos veían y estoy segura que hasta dejé de respirar. Él estaba en el suelo, solo un poco de sangre manchaba sus manos que presionaban su vientre, pero el color abandonaba rápidamente su hermoso rostro, su piel morena ahora se teñía de gris a causa de la hemorragia interna y en mi cabeza solo daban vueltas dos cosas: "Si muere se darán cuenta de mis pecados". "Si muere no podré volver a disfrutar de su sabor". En mis oídos retumbaban sus últimos latidos y la rabia me invadió como una ola. Ella me lo había quitado todo.

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