V.I.P.

V.I.P.

  • WpView
    Reads 2,024
  • WpVote
    Votes 124
  • WpPart
    Parts 6
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Apr 19, 2016
Elizabeth Jordison, mas bien conocida como Joey, disfruta de sus 25 años escuchando la música de la época de su adolescencia: lo 90. Ama el rock en general pero tiene una banda en especial, System of a Down, pero, si me permiten ir mas a fondo, ama aún mas a su guitarrista, con todos los encantos y secretos que este posee. 20 de diciembre de 2001, asiste a un recital con entrada VIP mediante la cual conocerá a sus idolos, y mucho mas a fondo a su querido amado.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Red
  • ❀𝙏𝙝𝙚 𝙗𝙚𝙖𝙪𝙩𝙞𝙛𝙪𝙡 𝙂𝙝𝙤𝙨𝙩❀𝙅𝙤𝙚𝙮 𝙟𝙤𝙧𝙙𝙞𝙨𝙤𝙣 𝙭 𝙡𝙚𝙘𝙩𝙤𝙧
  • Spaces
  • Un susurro para Josh
  • Elegirte fue mi perdición
  • Obsesión bajo la máscara [+21]
  • Yo Soy Para Ti
  • En busca de la estrella. (Louis Tomlinson)
  • Same Mistakes |h.s| Wattys 2019
  • 1D & yo [Nosh, Larry, Ziam]
Red

Él no ofreció rescates ni promesas vacías. En cambio, me reveló un mundo donde mi dolor podía transmutarse en una forma distorsionada de placer. Sus perversiones, presentadas como un regalo envenenado, me empujaron más profundo en el abismo, pero fue la primera vez que no caí sola. Nos hundimos juntos, y en ese descenso compartido, descubrí fragmentos de vida entre la desolación. Si bien me sumergió más en aquella penumbra que parecía destinada para mí, también me mostró que incluso en el caos, se podía hallar un pulso, un ritmo, un feroz deseo de sentir que anhelaba tanto. Con él, lo prohibido no solo era accesible, sino que era un manjar al que nos entregábamos sin remordimientos. Esta es mi historia, la narración no de una superviviente, sino de una guerrera que encontró en la perversión de un extraño, la llave a una existencia donde podía finalmente respirar. Porque a veces, para poder sentirnos vivos, necesitamos a alguien que no nos salve del precipicio, sino que se atreva a saltar con nosotros. Y aunque muchos no lo entiendan, esa caída... es la más viva que he sentido jamás.

More details
WpActionLinkContent Guidelines