-Ya hace un año de aquello. -El chico hizo una pausa.- Los chicos y yo te echamos mucho de menos, sobretodo yo. -De nuevo hizo otra pausa, pero esta vez para coger la fría mano de la chica que tenía justo delante.- Sé que es muy cobarde por mi parte decirte esto ahora, pero siento que debo hacerlo, antes de que te vayas, pero esta vez a un lugar donde no puedo seguirte. -Tomó aire.- Te quiero. Te quiero, April Jonhson. Estoy jodidamente enamorado de tí. Y lo más gracioso de todo es que ni si quiera te has dado cuenta -Rió con amargura.- He tratado de enamorarte, despacito. Te he mandado mil y una indirectas, todo el mundo parece darse cuenta menos tú. Es tan frustrante. Tú siempre has sido tan abierta y sincera conmigo... Admiraba tu confianza y tu fuerza, tenías todo lo que a mí me faltaba. A veces incluso sentía celos. Eres simplemente perfecta. Pero nadie parecía darse cuenta de lo maravillosa que eras, ni si quiera tú. Cada vez que te veía con otro sentía celos, un terrible dolor en lo más profundo de mi alma, pero, ¿qué iba a hacer? Se te veía tan ilusionada cuando hablabas de ellos... Debo admitir que me sentía felíz cuando se alejaban de tí, aunque suene cruel, estaba felíz porque volvías a mí. En el fondo soy un egoísta. Fuí un estúpido cobarde incapaz de decir lo que siento, y me arrepiento, me arrepiento muchísimo. Sólo quiero que abras tus hermosos ojos de nuevo y me digas lo estúpido que soy, que me abraces, que me grites, que me regañes... Así que, por favor, vuelve, April, vuelve a ser la chica que no dejaba de sonreír nunca, vuelve a ser la chica de la que me enamoré.
Kim:
Asimilar que ya no estás, es una de las cosas más difíciles para mí.
Sé que ésta carta no la leerás, ni hará mejor ésto, mucho menos te traerá de vuelta pero, me hubiera gustado cambiar muchas cosas, antes de que te fueras así.
Me siento vacío sin ti.
¿Por qué todo acerca de ti es un misterio?
Te extraño y es inevitable que me pregunte, ¿qué fue de ti? ¿a dónde llevaron tus restos? ¿por qué nadie quiere decirme nada? ¿Estuviste sola mientras esperabas por tu cirugía? ¿Tenías miedo? ¿Me necesitabas? ¿Pensabas en mí? No lo merezco, lo sé y no hay momento en que no deje de pensar en ti.
Dijiste que merezco ser feliz. Eso no es verdad. Merezco lo que estoy sufriendo por ti, estar muy arrepentido ahora, no sirve de nada.
Sentir vergüenza de ti es avergonzarme de mi mismo. Lo siento tanto.
Ojalá tuviera una segunda oportunidad, volver atrás y en el momento en que me preguntaran: ¿Ella es tú chica? sin duda la respuesta sería:
Sí, ella es mía.