Amabas el verano.
Naciste en primavera.
Te fuiste en otoño.
Pero eras el invierno.
Siempre lo pensé,
frío, cruel y despiadado.
Esto es para vos,
querido invierno,
que te fuiste,
que me dejaste.
pero tus demonios siguen conmigo.
Y aveces, ellos son los únicos que me llegan a entender.
Todos los derechos reservados