La Escuela, Una Pesadilla

La Escuela, Una Pesadilla

  • WpView
    LECTURES 31
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Chapitres 2
WpMetadataReadEn cours d'écriture
WpMetadataNoticeDernière publication mer., août 5, 2015
Era un día como cualquiera yo iba directo a mi escuela y de pronto sentí que algo me seguía, estaba muy asustada ya que por más que miraba atrás no veía a nadie comenzé a correr lo más rápido que podía (por cierto soy muy lenta). Llego a la es un la y como siempre mis amigos me estaban esperando ( en nuestro grupo eramos 4 3 mujeres y 1 hombre) lea conté y Benjamin me dijo que podía ser producto de mi imaginación, las chicas apoyaron a Benjamin y yo también me convencí. Luego toco el timbre para entrar ámbito clases y nosotros nos fuimos. Nos tocaba clase de orientación y consejo de curso, nosotros 4nos sentamos juntos y nos ponemos a conversar pero como Javiera era la presidenta y yo la tesorera no conversavamos mucho mientras Javiera hablaba frente al curso y yo retiraba las cuotas la profesora nos dejó solos un momento cuando terminamos Javiera y yo Benjamin dice Carolina ven apresurate
Tous Droits Réservés
#939
adrenalina
WpChevronRight
Rejoignez la plus grande communauté de conteursObtiens des recommandations personnalisées d'histoires, enregistre tes préférées dans ta bibliothèque, commente et vote pour développer ta communauté.
Illustration

Vous aimerez aussi

  • Menta y estrellas
  • Jeno (Nomin)
  • Silent-Bloody Painter y Tu
  • NUESTRO CHICO © (Nosotros #2)
  • Fuiste Tú ® | Sin editar |
  • empecemos a soñar
  • Encanto
  • Mi profesor Favorito [EDITANDO]
  • °One shorts Robleis y tu <Male Reader>°

Ese día era mi turno de competir en la clase de Programación. Me adelanté un poco nerviosa y me ubiqué en uno de los pupitres de primera fila. Me tocaba contra Kevin Benavides. Mientras acomodaba mi portátil, vi cómo él hacía lo mismo. Parecía relajado, casi aburrido. ―Tienes que ganarle, Jay ―dijo Lucrecia con su puño derecho levantado. ―Destrúyelo, Jay ―se sumó Crisis. ―No le tengas piedad ―agregó Marlene. ―Pero no te sientas presionada, Jay ―La voz de Eda era suave. Sabía que no estaba siendo sarcástica. Asentí. ―Lo intentaré. Y claro que lo intentaría. No podía permitir que ese chico de ojos verdes me ganase.

Plus d’Infos
WpActionLinkDirectives de Contenu