SSAS

SSAS

  • WpView
    Reads 16
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Aug 5, 2015
Tener 23 años, no encontrar pareja y sentirse sola después de que tus mejores amigas te acaban de avisar que se casarán es HORRIBLE. Créanme. Todo este maldito tiempo he estado buscando a alguien y nadie llega. Conclusión: me rindo. ¡Los cuentos de hadas me pueden volver loca! No existen. Son mentira, todo lo que hacen es ilusionarnos con cosas que JAMÁS llegarán. 25 años. 25 años y sigo viviendo con mis padres. Soy una total mierda de persona. Mis padres creen que soy estúpido. No tengo novia (pero tengo esperanza de que algún día llegue). Y mi trabajo podría considerarse...nada. Pero estamos bien, casi todo es perfecto. Cada quien tiene sus problemas. Cada quien tiene su vida. Y cada quien tiene su pasado formado y en su mayoría superado. Aunque jamás pensamos en separarnos hasta...
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Inocencia Rota
  • Tú y yo a pesar del tiempo [ Sin Editar] (COMPLETA)
  • Tu en mi.
  • Mi lugar en el mundo
  • Dos Décadas (+25)
  • Me dediqué a perderte.
  • Morí... Pero... ¡¿Reencarne En La Hermana Menor De  Kagome Higurashi?!
  • Seguramente Dudosa

No todas las historias de amor empiezan con un beso. Algunas empiezan con una broma tonta en una cena incómoda. Y terminan... rompiéndote el alma. Yo tenía 16. Él, 23. Y no, no fue amor a primera vista. Ni siquiera fue amor. Pero dolía como si lo fuera. Lo conocí cuando estaba perdida. Cuando buscaba algo, aunque no sabía bien qué. Atención, cariño, pertenecer. Algo que me hiciera sentir que no estaba tan sola dentro de mí misma. Él era divertido, más grande, parecía seguro de sí mismo. Yo era la graciosa, la sensible, la que todos miraban por encima sin ver realmente. Y cuando él me miró diferente... creí que era especial. Pero no era amor. Era necesidad. Era hambre emocional disfrazada de conexión. Este no es un cuento de hadas. Es una historia sobre cómo confundí que me necesitaran con que me quisieran. Sobre cómo alguien puede envolverte con palabras bonitas mientras, sin darte cuenta, te aísla de ti misma. Hay una línea muy fina entre amor y dependencia. Y yo crucé esa línea con los ojos cerrados.

More details
WpActionLinkContent Guidelines