Hillary Stevens, esa soy yo, no soy la tipica chica ruda que se defiende de los "Playboys", solo soy la tipica chica, voy a la escuela, tengo amigos y tengo enemigos.
El unico problema es que soy un poquitin torpe, solo un poquito, a quien engaño, soy la chica mas torpe de el universo, hace cinco minutos me cai de la escaleras, tranquilos estoy bien, las caidas me han hecho fuertes.
La torpeza que tengo es de grado mil, por eso siempre termino en problemas, una vez termine en la correccional para niños, siempre termino en problemas, por mas que cuente mis pasos termino en problemas.
Se hacercan las vacaciones, hermanos, amigos, solos en una casa de verano, juntamos nuestros ahorros para pasar nuestras vacaciones juntos, el unico problema...estaré yo, todos me tendran que cuidar para no cometer un error y terminar en problemas, sinceramente...eso no sera posible.
"A la vida le importa una mierda si nos preparamos lo suficiente o no para afrontar las cosas, porque las cosas solo nos suceden y ya. No estaba lista para soportar la muerte de mi madre, así como tampoco lo estaba para despedir a Ian tan pronto, tan antes de tiempo. Pero esto no ocurre únicamente con las cosas malas, sino también con las buenas. Claramente no estaba dentro de mis planes tener un hermano menor o incluso llegar a adorar a mi madrastra y sentir una vez más el calor de una familia. Tampoco creí que podría enamorarme otra vez, e incluso pensé que jamás lo haría. Pero...ya saben."
Hillary James no está triste sino, lo que es aún peor, desesperanzada. Luego de perder a su madre y a su novio por la misma enfermedad, cree que ya nunca más podrá recuperar esa alegría de vivir y volver a ser una adolescente normal, sea lo que sea eso...Hasta que conoce a Alex Hawes, un chico de su escuela que bien podría ser su completa antítesis: Despreocupado, atrevido, soñador, carismático y extremadamente misterioso, Hillary piensa que no tienen nada en común más allá de las clases que comparten. Pero pronto descubre que no todo es lo que parece y que, en algunas ocasiones, los secretos mejores guardados esconden profundas historias de dolor, impotencia, ira, aprendizaje y resiliencia.