Soy la capitana del equipo femenino de mi secundaria.
El fútbol es mi vida y ganar siempre fue lo único que me importó.
Nunca dudé que mi equipo y yo éramos las mejores... hasta que nos obligaron a jugar contra los chicos de la escuela del sur.
Ahí apareció Max.
El capitán del equipo masculino.
Arrogante, egocéntrico y convencido de que somos inferiores.
Desde el primer cruce supe que lo odiaba. Y que haría lo imposible por ganarle.
Pero las cosas se complican cuando una mentira sale de mi boca
y el único que puede ayudarme a sostenerla... es mi peor enemigo.
Fingir estar con Max era solo una estrategia. Nada más.
El problema es que odiarlo cada vez se vuelve más difícil.
Y perder el control con tu rival nunca termina bien.