
Los dos se dieron un abrazo efusivo y en el último momento antes de que Daniela subiera al coche para irse de ese tan querido pueblo que la había visto crecer, Alex la cogió por los hombros y le dio un torpe beso en los labios delante de los padres de ambos. Hubiera parecido una escena digna de unos adolescentes enamorados si no fuera porque tanto Daniela como Alex tenían nada menos que once años. Ninguno de los dos sabía cuándo se volverían a ver pero una cosa era clara: ni Daniela ni Alex iban a rendirse en seguir juntos. Seis años después todo ha cambiado.Všechna práva vyhrazena