Gerard padece una enfermedad mental, se obsesiona con pequeñas cosas y repite miles de veces una acción. Sin embargo Frank se enamora de él, pero después de tres años parece acabarse.
La vida de Frank es aburrida, no hay nada que le dé emoción, pero un día llega un chico nuevo a su escuela, un chico de ojos verdes que de inmediato se apodera de toda su atención, aunque él tiene un problema, es adicto al alcohol y a las drogas.