chica suisida

chica suisida

  • WpView
    Reads 3,079
  • WpVote
    Votes 171
  • WpPart
    Parts 22
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Oct 7, 2015
Me invade la tristeza al saber que no estás a mi lado para consolarme, para darme un beso y subirme el ánimo, para restablecer mi autoestima, si supieras la agonía que siento al despertar y ver que ya no estás a mi lado, es un dolor que al parecer nunca tendrá fin, pero aún así intento sólo recordar los buenos momentos compartidos y seguir mi vida, ya que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Créditos portada... TatianaCampos657 VOTEN Y COMENTEN
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Al Otro Lado De Mi Vida © ✔️
  • LA HISTORIA QUE SÓLO TÚ Y YO SABEMOS
  • Belladona (+18)
  • frases tristes para personas tristes [TERMINADA]
  • Mi Jefa (Pausada)
  • POETA MALDITO
  • Con Ganas
  • Una vida de maltrato (En Edición)
  • La Caja
  • Jardín Muerto

Vivir a medias basados en el conformismo muchas veces eso no es vivir, perdemos los días con la esperanza de que estamos haciendo lo correcto y que para los ojos de las personas es aceptable... pero nos estamos olvidando de lo más importante del vivir: Saberse libres. Tenía apenas diecisiete años cuando mi vida se transformó para siempre, sin darme cuenta fui perdiendo lo que más me importaba con el pasar de los años, todo cambió... yo cambié. Ahora simplemente no me reconozco, veo mis manos, mi cuerpo, toco mi rostro, mi cabello y parecen ser los de alguien más; y es que cuando entregas todo por amor simplemente te quedas vacía y marchita por dentro. Me enamoré de él sin siquiera sospechar de lo que se avecinaba, tan ingenua como siempre. Ahora los días han dejado de significar, se han vuelto eternos, las horas insufribles, los minutos un tormento y los segundos mi propio infierno... He tenido de sobra para pensar en mi vida, mi patética vida. He tropezado y me he levantado... vuelvo a caer y con cada tropiezo me vuelvo más débil... hay días en los que dejo que mi mundo se venga abajo y la soledad, mi fiel compañera, tome posesión de mi cuerpo, dejándome embriagar por sus palabras y dejando que fluya en mi interior. Dicen que el tiempo puede sanar las heridas. Pero lo que no nos dicen, es que las cicatrices siempre nos recordarán el pasado, que la sensibilidad esquiva el razonamiento y éste, a su vez, desgasta la entereza... Dicen que de todo se aprende, pero cuanto daría por qué no siempre las lecciones fueran tan dolorosas. Nota: este libro es totalmente mio, producto de mis días felices y tristes.

More details
WpActionLinkContent Guidelines