
Era un día cualquiera, me desperté normalmente, me vestí y me marche junto a mi padre para la escuela, ese día se sentía un poco raro porque eran las 7:00 Am y una inmensas neblina cubría todo el cielo, normalmente no le presto atención a nada pero mi sexto sentido me indicaba que ese día algo malo iba a pasarTodos los derechos reservados
1 parte