La tipica chica

La tipica chica

  • WpView
    Reads 1,481
  • WpVote
    Votes 222
  • WpPart
    Parts 11
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, Sep 25, 2015
Hací fue como comenzó su historia... ella era una de esas chicas raras, con gustos diferentes, no tenia una cantidad de amigos muriéndose por ella como sus otras amigas la típica chica antisocial. Su color favorito "negro" ella siempre estaba haciendo sonreír a los demás, ella creyó a ver encontrado al chico ideal después de tanto tiempo Siara era una persona sumisa con mas ganas de morir que de vivir. ella hacia cosas fuera de lo normal navajas, piercing, drogas, tatuajes etc. Un día su madre la encontró inhalando cocaína en su habitación y la expresión de la madre la sorprendió tanto que corrió a traer un cuchillo para apuñalar a su madre (quiera)....
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Delincuentes juveniles
  • No importa si es amor
  • Final de la Dinastía Pirata
  • Diversión, Amor Y Peligro
  • Mi Ex Mejor Amigo, Amor De Mi Vida Y Desconocido
  • CORAZÓN DE HIELO
  • CAE LA NOCHE
  • Don't Cry
  • Todo cambió

Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

More details
WpActionLinkContent Guidelines