"Este libro traduce la experiencia de esos años a una ficción cuyos personajes existen únicamente en la página impresa."
Morris West: la jugada maestra
De una u otra manera, aprendes que las cosas no son para siempre, que hay personas que llegan a tu vida, sólo para enseñarte, luego se van, y en muy pocas oportunidades, regresan. De mis experiencias he aprendido, al igual que de mis amigos, que nada es lo que parece, que siempre hay personas buenas y malas, sinceras y falsas, pero el punto de la vida es aprender de ellas en el camino o ser arrollado por la vida misma, saber ponerte de pie, y que el amor... el amor es impredecible, "que es sólo un sentimiento creado por el cerebro..." y blah, blah, yo no me como ese cuento, la vida no es tan simple, el amor tampoco, pero eso... es lo que hace la vida interesante.
Todo comenzó con el final de una historia, una historia que ella aseguraba sería para siempre, pero no era así, ya que, lo que sentía por aquel hombre, no era más que cariño, hace mucho que su relación carecía de aquello que la gente llama "amor", "pasión", él era frío y ella se había cansado de luchar, de llamar su atención, porque Constance quería que funcionara, pero no era así. Escavaban en sus recuerdos, para descubrir que había pasado tiempo atrás, antes de aquél accidente, del cual no recordaba nada.
Entrelazados
"Espero que a través de este libro encuentres esa canción que te haga todo olvidar, esa frase que marque del final, un nuevo lugar y que descubras que hay más amor del que has logrado experimentar en esos rincones que no has decidido explorar."
Mi vida era simple, con lugares descomplicados y así debía ser, no tenía grandes sueños, pero desde que te vi lo cambiaste todo, crecimos juntos y mis dias eran tuyos, no había rincones de mi vida que no te pertenecieran, contemplábamos el tiempo desde ese pequeño lago que era tu favorito y así nuestras vidas se fueron complicando, ahora todos me preguntan por ti ya que no estás.
Me llamo Ross y tú eras Ely, mi mejor amigo, ese que siempre estaba allí y cuando no estabas sentía tu ausencia, las palabras siempre fueron mías, pero al estar contigo desaparecían. Espero puedas perdonarme, no lo quise hacer, pero así lo pediste, recuerdo verme en la bañera con toda esa sangre, era tuya, mis lagrimas inundaban todos esos lugares que fueron siempre tuyos y allí empezó todo este caos en donde los conocí a ellos, sé que los hubieras amado igual que yo, al igual que sus secretos.