a veces te hundes,
caes en tu agujero de silencio,
en tu abismo de cólera orgullosa,
y apenas puedes volver,
aún con jirones
de lo que hallaste en
la profundidad de tu existencia.
Víktor lo tiene todo... o al menos es lo que todo el mundo cree, la realidad es que está al borde de un precipicio, si no llega alguien a salvarlo, caerá en un abismo del que no podrá salir.