"Terminó." El mensaje llegó como una ráfaga y me penetró en un instante.
Habíamos acabado, todo, los tres días de romance se fueron al inmenso hoyo negro del pasado.
Y al principio fue difícil, mas difícil que ahora quiero aclarar. Porque sigue doliendo, sigue quemando mi pecho pero el ardor es menor, como una quemadura de primer grado.
No quiero centrarme en el monótono lío de sentimientos que tienes en el primer amor, porque no es interesante. Al menos no para mí, porque ya lo pasé y de una forma bastante patética a mi parecer.
Solo escribiré como me salga, como quiera y de la forma en que lo haga.
Lo que comenzó como un simple mensaje para preguntar por una tarea terminó convirtiéndose en una historia llena de emociones inesperadas. Al principio, él me cayó mal. Su respuesta seca y cortante me dejó claro que no sería un profesor fácil de tratar. Sin embargo, con cada clase, con cada conversación, algo comenzó a cambiar.
Desde la indiferencia inicial hasta el momento en que me di cuenta de que aquel profesor que una vez me pareció frío se había convertido en alguien que ocupaba mis pensamientos más de lo que quisiera admitir, este diario guarda cada detalle de lo que sentí y viví.
Un relato sincero sobre el amor que surge en los lugares menos esperados, el conflicto entre lo prohibido y lo inevitable, y el peso de los sentimientos en un mundo donde las reglas parecen estar ya escritas.
Al final, solo quedó un adiós sin despedida.