- Lo amas?- decidió preguntar cabizbaja.
- Si me toca, el corazón se me acelera, si me habla, me saca una sonrisa, si me besa, me hace tocar el cielo. Apareció de repente y poco a poco formó parte de mi vida - contestó, mirando fijamente los ojos color miel de su mejor amiga -, pero no lo amo - aclaró. Ella levantó su rostro, el cual estaba lleno de lágrimas, con confusión.
-¿Cómo que no? – preguntó con la voz rota –, ¿Por qué no?
Pensó durante unos segundos la pregunta antes de responder.
-Porque estoy enamorada de ti.