Adiós
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WpMetadataNoticeLast published Tue, Sep 8, 2015
Pues no, no hay nada interesante que decir de mí. Soy lo que podría ser considerado un bicho raro. No, no me gusta el deporte, ni salir de fiesta ni ir de compras (excepto si es a una librería). Prefiero quedarme en casa a leer un libro. Probablemente fuera por eso que nunca había tenido novio. Bueno, tampoco es que lo buscara, pero dio la casualidad que no fue cosa de buscar, sino de que me encontrara. Fue una completa casualidad. O al menos eso creía yo. A lo mejor no fue tan casual. He ido atando hilos durante toda mi vida para resolver cosas que no me podía ni llegar a plantear. Todas mis soluciones llegaron con Eric, soluciones a problemas que salieron a la luz también con su llegada. Mi vida se volvió una novela, y ahora que no quedan cabos sueltos, necesito escribirlo. Y bueno, ésta es mi historia...
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Anoche pensé en él. Recordé las palabras que me dedicó alguna vez "Tú eres todo lo que necesito para estar bien" "Eres mi familia" "Nunca te dejaré". Recordé las caricias, incluso su mirada. Me acuerdo a la perfección cómo nos conocimos: en aquel triste y frío orfanato donde lo ayudé a reinventarse. Entonces llegaron las lágrimas a mi cuerpo, pero sólo porque pensé en las risas, los juegos y esos bellos atardeceres de nuestros paseos sin rumbo. Quizá no lo teníamos todo, pasábamos por muchas necesidades. La comida, los abrigos y el dinero escaseaban, pero teníamos amor por demás. Lo único que nos reconfortaba era que nos teníamos el uno al otro sin importar qué y siempre sería así. O eso creí. No puedo dejar de martirizarme con la cuestión: ¿cómo es que no noté las señales antes? Supongo que sus promesas nunca fueron sinceras.

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