- West, ¿que estás pensando?- me miró con una ceja levantada.
-Nada, no importa, ¿nos vamos?- traté de que pareciera que de verdad no pasaba nada.
-Si... claro.- dudó, pero empezó a caminar.
Le pasé un brazo por los hombros, fui con ella y me sonrió.
Pero, no se había dado cuenta de que después de que le sonreí; giré la cabeza para ver a esa chica.
Si.
La chica del cabello negro.
All Rights Reserved