A los trece, Kiara Robinson se declaró al mejor amigo de su hermano, Zack Ryder, y recibió un rechazo que dolió como una puñalada. Cuatro años después, regresa con más carácter y con un único objetivo: ignorarlo. Pero resulta que Zack vive en la casa de al lado... y parece empeñado en sacarla de quicio. Entre peleas, miradas que queman y sarcasmo a flor de piel, la línea entre el odio y la atracción se vuelve cada vez más difusa. Regla número uno: no confiar en él. Regla número dos: no caer en su juego. Pero las reglas están hechas para romperse. Dicen que el amor todo lo puede, pero... ¿podrá salvar a dos personas que se han estado desmoronando en silencio? Obra totalmente mía, queda prohibida su copia y/o adaptación.
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