Dan siempre fue mi debilidad.
Dan era todo lo que mi corazón odiaba.
Dan era el tipo de persona que disfruta humillar.
Dan era un imbécil.
Y aún así me rendí a el.
Sus ojos seguían clavados en mi mirada,
era la persona que me había echo daño, pero a la que mas quería.
- Eres muy complicado.
- Soy una persona complicada.
. . .
- Déjame volver a enamorarte. -Dijo cogido de mi mano.