Mi corazón salto como loco al observarlo y enseguida mis mejillas iban cogiendo rubor, no sé porque me sentí avergonzada, y diminuta ante su mirada, lo que si sabía era que este hombre seria mi perdición.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.