Memorias de Fuyuki

Memorias de Fuyuki

  • WpView
    Reads 26
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Sep 30, 2015
Hoy me he despertado, he ido a avisar al Sargento para ir a comprar esa maqueta juntos, tal y como me había pedido ayer. A mi me encanta ir con el Sargento a comprar las maquetas, y a él le encanta que yo le acompañe. Siempre que vamos a a comprarlas nos desviamos o a la ida o la vuelta por otros caminos que nos llevan a lugares desconocidos, o lugares de la infancia. Hoy he abierto la puerta de su cuarto y me he encontrado con un vacío inmenso. Una soledad que de repente inundó todo mi ser. Esa habitación estaba vacía, completamente vacía. Todo rastro de él parecía que había desaparecido, como si nunca hubiera existido. Solo pensé que en todo lo que ocurrió había podido ser un simple sueño. Entré esperando encontrar algo, una pista que me dijera que nada de lo ocurrido fue un sueño. Pero no había donde mirar, todo estaba vacío. Cuando fui a salir vi una notita detrás de la puerta, estaba firmada por el Sargento, no dude en cogerla ni un instante, segundos después me puse a leerla. “Querido Don Fuyuki, gracias por todo. Gracias por creer siempre plenamente en nosotros, gracias por ser mi mejor amigo y por acompañarme a comprar mis preciadas maquetas. Los días se nos acabaron para invadir Pokopen, querían enviar a otros keronenses pero no lo hemos permitido. Después de estos años hemos sabido lo que es vivir en compañía de otros seres. Y en especial con vosotros. Nos volveremos a ver, lo prometo. Cuidaros mucho hasta entonces, que nosotros también lo haremos. Un saludo muy grande de la tropa de Keroro”. Los ojos se me empañaron, creo que es porque estaba empezando a llorar, pero no solo yo, también Natsumi. Aunque siempre estuvieran guerreando en el fondo se querían. Pero al saber que no es un adiós decisivo podemos estar tranquilos, estaremos esperando su llegada una vez más.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ¡Bang! ¡Bang! You're dead
  • 𝘽𝙖𝙟𝙤 𝙡𝙖 𝙎𝙤𝙢𝙗𝙧𝙞𝙡𝙡𝙖 𝙍𝙤𝙟𝙖 - 𝙂𝙞𝙮𝙪𝙎𝙝𝙞𝙣𝙤
  • ¡¿Con Quién Me Quedó?! ~ Rencarne En Hyuga Hinata
  • Un Año para Amarnos
  • ~★LAS CONSTELACIONES DE UN CORAZÓN SOÑADO★~
  • 𝙁𝙪𝙚𝙜𝙤 𝙚𝙣 𝙩𝙪𝙨 𝙊𝙟𝙤𝙨 - 𝙍𝙚𝙣𝙜𝙤𝙠𝙪 𝙆𝙮𝙤𝙟𝙪𝙧𝙤 ꪜ
  • DxD:¿Regreso al pasado?
  • Bienvenida, 701. (Kacchako/Bakuraka)
  • 𝑳𝒂 𝑫𝒆𝒔𝒈𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝒗𝒊𝒗𝒊𝒓 - 𝐈𝐤𝐢𝐫𝐮 𝐊𝐨 𝐓𝐨 𝐍𝐨 𝐅𝐮𝐤𝐨
  • Te seguiré - Erwin Smith x Oc

-Solo ha habido una chica en la vida de L -dijo Watari después de un largo rato de silencio. -¿En serio?¿Solo una? Bueno, sé que Ryuzaki es un poco antisocial pero estoy seguro de que...- Matsuda se quedó en silencio al ver la culpa en el rostro del anciano. -He dicho solo una. Matsuda asintió un par de veces, arrepentido por insistir. -¿Cómo es? ¿Cuál es su nombre? - preguntó, sin imaginar la abismal cantidad de recuerdos que desenterraría. A Watari se le anegaron los ojos de lágrimas, aunque trató de disimularlo con un carraspeo antes de responder. -____ Craven. Era una huérfana del Wammy's house. Se conocieron ahí. Era una de las mentes más privilegiadas que he conocido -respondió y tragó saliva para deshacer el nudo formandose en su garganta. Hacía años que no pensaba en la pequeña. (Lo lamento tanto... No tuve otra opción. No me dejaste otra opción.) -¿Era? -Matsuda se reincorporó sobre su asiento de cuero, más despierto que antes- ¿Acaso murió? ¿Qué le pasó? De pronto necesitaba desentrañar el misterio alrededor a esa chica, más de lo que nunca deseó desentrañar algo antes. La chica que tenían el corazón del detective más importante del mundo sin duda tenía que ser un espécimen fuera de lo común. -Eran un par de genios que solo querían ayudar. Cuando le dije a L que estaba muerta, cayó en un estado deplorable. Seguro no puedes imaginarlo, pero por entonces creíamos que se dejaría morir de pura tristeza para seguirla. -¿Como fue que murió?- Watari se miró las manos surcadas de arrugas, tratando de obligarse a dejar de temblar. -No lo hizo. La mandíbula de Matsuda cayó por los suelos. -Entonces -se animó a decir por fin -¿Qué pasó con ella? -Tuve que alejarla de él. Tuve que hacerlo. Era demasiado peligrosa. Demasiado lista. De no haberla enviado lejos, lo arrastraría con ella a la locura y... habría terminado por matarlo. ~~~ Nota: la historia se encuentra actualmente en edición ^^ me

More details
WpActionLinkContent Guidelines