Otra vez, sin un porqué, le brotaban las lágrimas por esos ojos enrojecidos e hinchados. Por más que se las secaba, era inútil, su cara seguía húmeda, y cada vez mas. Gritaba en silencio, pedía ayuda entre sollozos, pero de nada servía. Simplemente, como cada noche, se quedaba atrapada en ese inmenso silencio, en el cual llenaba con sus lágrimas, ella no podía gritar, y ni mucho menos llorar en voz alta, ya que nadie podía saber lo que realmente sentía. Así que, como cada noche, tras llorar durante horas, y pasar la noche en vela, se levantaba, mirándose en ese dichoso espejo, y sonriendo falsamente, salia de esa habitación dejando todo el dolor oculto en esa bella, pero falsa sonrisa que se mostraba en su rostro, esperando, que algún día, alguien se diera cuenta de que aquellos ojos, ocultaban un mar de lágrimas. De que aquella mirada, estaba perdida en un inmenso dolor, y de que aquella sonrisa, no era mas que una mascara que algún día se quebraría.
"Siempre he creído que las personas que se han ido y hemos amado son una de ellas. Miles y miles de estrellas."
"Siento ser muchas cosas, pero no siento ser un tonto por haberme enamorado de ti."
.
.
.
Él era frió por deber, pero roto por naturaleza. Su mirada ocultaba heridas, profundas y sangrantes, que lo perseguían en sus memorias y de las cuales no podía escapar.
Creyéndose merecedor de aquella pena, vivió con ello sin desear que cambiase. Su culpa no podía ser remplazada, su dolor no podía desaparecer y, sin embargo, ella apareció.
Toda su vida sin desear un final feliz. No permitiéndose desear algo que no merecía, no permitiéndose desear un cambio, simplemente soportándolo todo y no rechazándolo.
Su vida llena de oscuridad, rota y con aquellas memorias para que, solo una noche, su mundo cambiase y la luz que nunca había existido en él, naciese en ella.
"Los finales felices no son mas que el simple deseo de creer en algún milagro. -Anónima."
"Historia participante en los #ROMAWARDS18 de Rules Editorial."
10,000 palabras