
Mi corazón encuentra serenidad Ahogándose en lo profundo de tu mirada. Guiado por el susurro embriagante de tu sonrisa Abandono mi historia en tus manos encantadas. Lleno de desafíos se tantea el destino, Largo y cargado de ortigas y espinos. Yendri no te canses, juntos inventaremos el caminoTodos los derechos reservados
1 parte