
Una vez que se empieza algo, esto se debe continuar. Tal vez sea un desierto, un monte, un valle, un mar o por el medio de la tormenta; siempre hay mitades. A veces las mitades son las que más duelen, pero a veces son las que no queremos dejar. Ahí es donde este pequeño diario de poemas y reflexiones te puede ayudar a seguir adelante, a atreverte a continuar hacia el fin, de la prueba o de la bendición, porque tal vez después de aquello, venga algo diferente, tanto para enseñanza como de paz. Bienvenido a la mitad.Tous Droits Réservés
1 chapitre