¿Sabes cómo se escuchan las bombas al caer de una gran altura?. Son cosas que no te preguntas por el simple hecho que es algo que no debería de importarte o siquiera interesarte. Se escucha como en las caricaturas. Cuando un personaje cae de una gran altura. Cómo un silbido. ¿Sabes que más es curioso?. Más o menos en el siglo 17 la gente silbaba para ver si habían espíritus. Si tú silbabas y te silbaban de vuelta es porque había uno. Entre más fuertes eran más espíritus habían. ¿Entiendes la conexión?. Cómo me gustaría volver a casa. Dónde todo era más....limpio. Más simple. Y sobre todo más tonto. Dónde una cosa solo tenía dos significados y no miles como ahora. Extraño la ropa limpia. El no tener que tomarla de una tienda en ruinas o de los cuerpos que mataste hace unos minutos. No es nada divertido. Esto ya ni es una guerra. ¿?: Todos están listos. Solo esperamos tus órdenes. Debo irme. Hay mucho que hacer y yo solo soy una mujer que no sabe porque no dejo que la matarán hace mucho. Yo:prepara las municiones de los morteros. Y que los heridos ayuden con la inteligencia. ¿?: Señorita....¿Está segura que esto es lo correcto?. Yo: no....es obvio que no lo es. Pero siempre son ellos o nosotros. Me levanto y camino al frente de todos los hombres que hemos reclutado y obligados a servir. Y ahí está. El que salve muchas veces y al único que confío. Me entrega mi arma favorita. Y me da una sonrisa y yo se la devuelvo. Yo:vayamos por nuestro otro cielo. Dónde ni dios y el diablo pueden entrar. Nuestro cielo sin fronteras. Nuestro hogar.All Rights Reserved