Nunca pensé que llegaría a escribir desde la cama de un hospital cuya puerta dice claramente "Hospital Psiquiátrico"
No soy una drogadicta, tampoco estoy loca, pero mis padres decidieron que sería mejor así, que dejaría de llorar y el dolor pasaría antes.
¿Como podrían ellos pensar que estaría bien viendo cientos de personas de mi edad atadas a camas, implorando por cosas, por personas, drogas, alcohol o simplemente por libertad.
Es el único momento de mi vida cuando deseo ser libre, cuando deseo escaparme de esta cárcel que me hace aun más daño.
No pensé que algún día llegaría a rezar para no ser la siguiente en ser considerada un peligro para mi misma y ser atada a una cama para no hacerme daño, ser la siguiente a la que intenten "limpiar" de amor, de vida y de la poca felicidad que todavía queda.
Y, entre cuatro paredes blancas, entre los gritos de algunos, entre infusiones y gente que intentará sedarte, el sufrimiento es mas fuerte y su imagen todavía está presente por todas partes alrededor de mi.
Desde siempre te he amado, lo hice antes, lo estoy haciendo ahora y lo seguiré haciendo, pero lo complicaste todo y ahora nuestro final no es algo de lo que este seguro ahora.