Ella es una chica salvaje, libre, guerrera e indomable, pero sobre todo es una chica valiente.
Es tan, pero tan valiente que vive echando de menos constantemente.
Tiene adicción a la velocidad. Experta en el dolor, en el abandono y en la soledad.
Experta en soportar cosas que cualquiera no podría soportar.
Ella carga con su pasado y él solo quiere hacerla olvidar.
Ella odia las despedidas y él no quiere tener que despedirse de ella.
Hay veces que lo que está predestinado a ser no es ni será, pero a veces, solo a veces, la historia cambia para que lo que nunca pudo ser, quizás sí que sea.
Pero, ella nunca tendría esa gran suerte.
Ella sabe que con el amor solo no basta, que el amor no puede con todo, que solo el amor no es suficiente. Ella sabe que hay otras muchas cosas.
Ella no está dispuesta a arrasar con él, no está dispuesta a dejar que él arda en un infierno que solamente le corresponde a ella. No puede arrastrarle, no puede ser tan egoísta.
Y él... él quiere salvarla y ella está dispuesta a hacerle fracasar para que así el salvado sea él.
Y a fin de cuentas puede que de eso se trate el amor: salvar a uno a sabiendas de que tú mismo te estás enterrando.
[Manoli Bueno Mansilla]
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30 Kapitel Abgeschlossene Geschichte Erwachseneninhalt
30 Kapitel
Abgeschlossene Geschichte
Erwachseneninhalt
¿Has intentado dejar de amar a alguien? (sin éxito alguno), llegando a pensar que dicho amor es obra de una maldición karmica para hacerte pagar un error cometido en alguna vida pasada. Tras 14 años he amado a la misma persona, que por igual "me ha amado", pero nunca hemos podido estar juntos, en una relación. Esto ha sido un amor-odio que ha durado demasiado. No importa lo lejos que estemos, ni el tiempo que transcurra, cuando nuestras miradas vuelven a cruzarse... Todo florece de nuevo, los sentimientos siguen intactos. Soy escritora de romance angst, he lucrado con mi propio dolor durante 5 años, escribiendo historias en las que él (mi musa) y yo acabamos separados, como presiento debe de terminar la nuestra. Nunca me he animado a escribir un final en el que somos felices, no puedo, no fluye de mis manos escribir semejante mentira, me haría sentir ridícula, porque me terminaría creyendo mis propias fantasías a tal punto que la ilusión volvería a mi como cuando era una inocente adolescente. Ya tengo 27 años, hace dos ya que no nos vemos, ni hablamos... Él ha estado ocupado con su carrera musical, su sueño de toda la vida y yo no me puedo permitir mostrarme débil ante él, en ningún sentido. No voy a confesar que lo extraño y que deseo verle, no merece saberlo.