Prologo.
-Se acabó, ha sido suficiente.
-Madre, solo ha sido una pequeña broma. –Dije sin poder guardarme una reluciente sonrisa para más tarde.
-Pues me harte. Me harte de tus bromas.
-No es para tanto, detente.
-Calla. –Se acercó a mí y no puedo negar que por primera vez en mucho tiempo, mi madre me estaba intimidando. –No vuelves a juntarte con Luca. Nunca.
Luca era mi amigo, mi compañero de crimen, mi estúpido vecino, quien se quejaba cada noche por el alto sonido de mis parlantes y nada más. Pero debo admitir que las palabras de mi madre atravesaron mi pecho ‘’No vuelves a juntarte con Luca’’ Me lo estaba ordenando. Y de cierto modo me permito decir que a diferencia de otras veces, hablaba enserio. Muy enserio.
Después de todo, solo había sido una broma, una de tantas que ya le había hecho en compañía de Luca. No lo entiendo, según ella fue la gota que rebalsó un vaso, no tengo idea a que se refería pero por ahora no tengo problema con su extraño vocabulario.
Volviendo a mi broma, a mí, según ella ‘’Pesada y muy de mal gusto broma’’ Le hicimos creer que mi hermana estaba embarazada y que había escapado con su novio Stan, para tener doce años debo decir que no fue nada difícil hacer que mi hermana olvidara su celular en casa y conseguir una prueba positiva de embarazo, mi mamá se lo trago todo y empezó con un drama que se volvió insoportable al punto que después de varias carcajadas a escondidas, tuvimos que decir la verdad,
lo que enfureció a mi mamá el doble.
-Mierda. –Gruñí mientras mi madre azotaba la puerta para salir a dejar a Luca hasta su casa, según lo que sé, nuestras madres hablaron y ambas llegaron al acuerdo de separar a uno, del otro. Por favor, teníamos doce años.
La verdad estoy consciente que Luca era más fácil de domar que yo, hasta cierto punto, era yo quien lo influenciaba, pero el obedecía. De igual forma a los doce años, todo nos parecía divertido.
Lucas se estacionó frente a mi casa, me abrió la puerta del auto y me ayudó a bajar, cerró la puerta y se recostó al auto, yo estaba frente a él mientras nos despedíamos
- Lástima que ya debas irte. - Dice Lucas.
- Sí... pero me divertí mucho esta noche, fue increíble.
- Me alegra que te haya gustado. - Sonríe tiernamente.
- Debo irme, buenas noches. - Dije abrazándolo.
- Descansa bella. - Besando mi frente.
Lo solté y me volteé para ir en dirección a la puerta de mi casa cuando Lucas toma mi mano, me devuelve hacia él y me besa tiernamente. Luego de unos instantes escuchamos la puerta de la casa abrirse y nos separamos rápidamente
- Buenas noches. - Dice mi madre burlona.
- Bu... buenas noches. - Dice Lucas nervioso mientras se limpia mi labial de su boca.
- Ya me voy. - Dije nerviosa. Lucas esperó a que entrara a mi casa y luego se fue, que bello he incómodo momento. Al entrar a casa corrí a mi habitación para evitar hablar con mi madre sobre lo que acaba de ver, pero antes de que pudiera escapar mi madre dice riendo.
- ¿Te divertiste?
- Eh... creo que sí. - Respondí nerviosa.
- ¿Es tu novio?
- ¡Claro que no! - Dije nerviosa.
- ¿Entonces... besas a tus amigos? - Dice riendo.
- Claro que no... solo a este. - Dije sonriendo. Luego de esa respuesta corrí hasta mi habitación para evitar más preguntas de mi madre. Estando allá me di un baño y me lancé a mi cama, no podía pensar en nada más que en Lucas, no puedo creer que eso haya pasado, besé al chico que me gusta, me volveré loca... Lucas me hizo sentir algo que nunca había sentido por alguien, y solo hemos salido 2 veces, ahora no puedo pensar en nada más que en él, mejor me iré a dormir.