Alguien toca a la puerta, a paso lento abres y ves a un militar sucio con una caja grande en sus manos y dos más en su camioneta. -herma- Le cerraste la puerta en su cara, pues tenías miedo de lo que traía en esas cajas, volviste a abrir. -Me dejaras habl- No le cerraste la puerta, pero le lanzaste un trapo sucio, que por cierto alguien a vomitado. Acercandote a la caja le dijiste -Espero que no sea lo que creo que es- Y exactamente, eran cuerpos desparramados en la caja, orejas y colas en muy mal estado, olían horrible, te agarraron de centro de rescate. No era necesario que te diga tu hermano, lo que te pediría. -Lo aceptare, pero sepas que me ofende mucho- agarrando la caja y dejando que el ingrese las dos sobrantes. En pensamientos al menos cumpliste uno de tus sueños y era ser como la Doña de los aristogatos, esperabas a que uno de los gatos fuese hembra y blanquita para llamarla duquesa. • ° • ° •° • ° ° ° • • • Está historia es de las primeras que público, así que van haber muchos cambios, gracias.
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