"Cuando ya no aguantas más, cuando quieres llorar pero lo haz hecho demasiadas veces y las lágrimas se han acabado, se han secado, te rompes en un millón de pedazos que parecen irreparables, y es ahí cuando la conversión de felicidad a amargura tiene lugar y muchas veces éxito. Pero llega de sorpresa alguien que hace lo incurable, y lo único que quieres es pedirle ese maldito favor"
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