Gasolina para el empotrador

Gasolina para el empotrador

  • WpView
    Прочтений 50
  • WpVote
    Голосов 0
  • WpPart
    Частей 1
WpMetadataReadВ процессе
WpMetadataNoticeLast published срд, окт. 7, 2015
Salgo a la calle, con una fuerte excitación. No hace frío y aunque lo hiciera no creo que reparara en ello, ya que lo que me traigo entre manos sube mis pulsaciones y el riego se vuelve tan fluido que noto como la sangre me recorre el cuerpo a gran velocidad. Mi indumentaria consta única y aparentemente de una gabardina en color camel que acaricia ligeramente las medias que cubren mis rodillas y unos stilletos negros que marcan mi paso como un metrónomo o el propio sonido de mi corazón. La gente que se cruza o me mira por la calle desconoce mis intenciones, pero eso sólo hace que crezca mi ardor. Me encanta la sensación que produce saber que no saben y a su vez saber lo que se yo. El sonido de los tacones, en compás de seis por ocho, desaparece justo en el momento en el que timbro al portero de su casa. Cualquier acontecimiento es tan electrizante como el fin de mi objetivo. Me encuentro delante de su puerta. Me desabrocho la gabardina dejando a la vista mi cuerpo casi desnudo, vestido únicamente por un conjunto de encaje burdeos con ligueros. Me apoyo en el umbral con una botella de Marqués de Riscal. La puerta se abre y sus ojos sorprendidos se abrazan a lo único que tiene movimiento en ese momento, mis palabras. "Aquí está el vino y aquí está el postre" Ahora no son solo sus ojos los que se alimentan de mi. Ahora le he dado gasolina al empotrador.
Все права сохранены
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

Вам также может понравиться

  • UNA LOBA LEAL, PARA 4 VAMPIRAS ENGAÑOSAS
  • TU MIRADA
  • El Jorobado Moderno
  • FEVER |OS|Larry
  • Bad Boy'S & Femme Fatale (En Corrección)
  • Más sexo menos amor
  • MUDA (EDITANDO)

Las heridas me ardían como un maldito infierno, el cansancio y el sueño me carcomen; mi deseo de cerrar los ojos y dormir eran increíblemente altos, mis piernas querían parar pero no podía hacerlo de lo contrario ellos me atraparían y volvería a mi encierro infinito. Los gruñidos de las.bestias estaban tras mi rastro de sangre que se ve en la nieve, pero a mí espalda se escuchaban gritos de hombres, no quería quedarme ahí para ver qué pasaba, solo quería huir y desear que toda esta pesadilla terminará. Sin darme cuenta termine en la entrada de un gran castillo, no lo pensé dos veces y entre sin previó avisó. Al entrar la cerré tras de mí y lentamente deje mi cuerpo caer al piso teniendo mi espalda apoyada en la gran puerta, aún Jadeaba de cansancio y hacía presión en mi herida para intentar que no sangrara más; tan metida estaba en mis pensamientos que no me di cuenta que los zumbidos de moscas estaban rodeando me. Levanté mi mirada y me encontré a tres bellas mujeres materializarse de los enjambres de moscas, se reían de mi aspecto tan banal y sucio, en sus manos estaban unas armas parecidas a las guadañas pero más pequeñas, cuando me preguntaron quién era, simplemente mi cansancio termino ganando y en ese mismo instante me desmayé, teniendo la sensación que me han mordió los brazos aún en mi estado tan débil. Al despertar me encontraba encadenada de los brazos, no podía moverme ya que aún me sentía débil, mis manos estaban bien sujetas a los grilletes, parecía una T en estos momentos. La habitación era lujosa y al recuperar completamente mi visión, ahí estaba sentada en uno de los sofás del elegante cuarto, una mujer de hermosa de ojos amarillentos; al darse cuenta de mi despertar, se levantó de dónde estaba y empezó a caminar hacia mí, su intimidante presencia me hizo estremecer ligeramente; una de sus manos paso por mi mejilla hasta llegar a mi barbilla y me obligó a verla a los ojos.

Подробнее
WpActionLinkТребования к контенту