'' - Tienes más don del que creíamos - Dijo ese hombre que parecía tener unos 30 años, muy guapo a decir verdad.
-Ella no sabe ni que coño estás hablando papá - Hablo el chico de mi edad con unos ojos oscuros penetrantes, pero que hermosos ojos, yo siempre había deseado tener los ojos de ese color intenso, en cambio tengo unos de color café oscuro, tan normales, aburridos... - ¿Enserio crees qué nos podría ayudar? - El chico interrumpió mis pensamientos con su pregunta, el señor no respondió, seguía analizándome detenidamente, cosa que ya me estaba dando miedo.
- Miren no se quienes sean y la verdad tampoco quiero saberlo y eso sobre ayudarlos, realmente me gustaría, pero en el internado estamos en exámenes, ya saben, estudiar, más estudiar, así que no me sobra tiempo - Hable con nerviosismo mientras me iba alejando de espaldas lentamente - Lo siento y hasta luego, espero encontrármelos... nunca - Dije y corrí pero choque con algo, bueno más bien con alguien, subí la mirada y era el chico de ojos oscuros.
- No te puedes ir - Hablo y sus ojos brillaban, me quede hipnotizada en ellos.
De repente escuche una voz en mi cabeza ''Tienes que venir con nosotros'' Decía ''Por tu bien''. Como coño hace eso, me solté de su agarre.
- ¿Cómo hiciste eso? -Dije asustada, el no dijo nada - Suéltame! - No cedía, de repente sentí una ira descontrolada - He dicho que me sueltes! - Y no sé cómo el chico salió volando, ¿Yo lo había empujado?, mire mis manos, ¿Qué diablos había pasado?, empecé negar con la cabeza, estaba temblando y el dolor de cabeza seguía ahí, empezaba a ver borroso.
- Su don esta saliendo a la luz - Dijo el hombre.
No le preste atención, lo único que pude hacer fue correr, sin mirar atrás,no llegue muy lejos, ya que una rama se atravesó en mi camino y tropecé, sentí que rodaba, llegue a sentir uno que otro raspón en mi cara, mientras trataba de cubrirme con mis manos, hasta que deje de rodar y todo se volvi
Y una vez más quise ver esos ojos ambarinos, profundos y al mismo tiempo frios.
Quise sumergirme en sus profundidades, sin el más minimo recato o miedo a perderme.
Quise ver una vez más esa estoica mirada, que por alguna razón me fascinaba... Quise saber, el por qué mi cuerpo temblaba, por qué mi respiración se acortaba, por qué no podia articular palabra coherente, cuando el me miraba; no podia entendía como alguien podia descontrolarme de esta manera.
Con solo mirarme me sentia desnuda, sentía su escrutinio hasta lo más profundo de mi alma; me sentía vulnerable frente a él y aun asi me parecía fascinante.
Tal vez estaba loca, nunca supe de alguien que le gustara sentirse asi de intimidada pero, por alguna razon a mi si.
Sus ojos dorados revoloteaban en mi mente dia y noche, eran mi obsesión. Odiaba pensar que su mirada, mi mirada ¡mia..! Mirara a otra que no fuese yo, anhelaba toda su atención en mi.
Queria que con esa mirada tan suya, me recorriera de pié a cabeza, que me desnudara, que me deseara; que me hiciera el amor. Con solo su mirada me excitaba, me mojaba, me calentaba al punto de ebullición; despertanado en mi los mas pervertidos y erotico pensamiento e instintos que jamas habia tenido...
Era curioso que con solo una mirada despertara cada sentido, cada perte de mi cuerpo; y solo él, el hombre de mirada ambarina, dorada como el sol, profunda y al mismo tiempo fría, me hacia sentir asi....