En el umbral de las sombras

En el umbral de las sombras

  • WpView
    Reads 80
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Oct 15, 2015
Imagenes de vapor sobre el espejo Dianne esta mirándote al despertar. Su rostro sereno cabe muy bien en el jardín de la duermevela a eso de las 6:13 cuando ya se te hace tarde e insistes en no perder detalle. Casi rompe el velo. Esperando se te pasan siete, ocho minutos más. Despierta, ya se te hizo tarde. Es muy temprano... todavía no... un poco más... cuando estás soñando, cuando piensas en ella es tan difícil hacerte entrar en razón, hacer que tomes conciencia de ti misma; sin embargo vuelve a sonar tu despertador, el que programaste dos veces en tu teléfono móvil con el dub step que tanto te gustaba ayer y hoy te resulta tan extraño como el color de las sábanas, los recortes en las paredes de tu habitación, el ruido de los autos en la calle, todo está tirado, mal viaje. Buscas tus manos, las ves, se borran, frotas ligeramente tus ojos, llevas luego las manos a tu cabello que pretendes agarrar provisionalmente, se cae, no le das importancia, alguien te está mirando, tú, llegas al baño, abres la regadera y sale el agua caliente tan pronto que ya no te ves, sólo vapor, te envuelve la niebla, el aire espeso no te deja ver, la puerta está abierta, la humedad que sale recorre todo, tú otra vez, en la regadera sientes caer el agua tibia, espuma sobre tu cuerpo y un poco más de cabello.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Bride in the Coffin
  • Sin Querer - Fanfic Caché
  • Tan Solo Tú © En edición.
  • El diario/blog de Harry (Segunda parte)
  • LAYTER:  Segunda Oportunidad
  • No quiero ser el fantasma
  • Wild Horses - Camren (Adaptación)
  • Mía ©️
  • 𝐂𝐨𝐟𝐟𝐞 [𝐋.𝐒]

Despertó de repente. Con una sensación de frío y húmedo terror que le calaba hasta los huesos y hacía temblar sus carnes con unos espasmos febriles. En principio no supo el porqué de todo eso. Cuando empezó a saberlo, el pánico más delirante se apoderó de él. Respiró con fuerza y alargó sus brazos cuanto le fue posible, que no era mucho. Sus manos tropezaron con una superficie dura, perfectamente sólida, que casi le rozaba los cabellos, unas pocas pulgadas por encima de su cabeza. La oscuridad era total. El frío, sutil y profundo, le escalaba la espina dorsal hasta barrenar su nuca y llegar, como un aguijonazo glacial, hasta lo más profundo de su cerebro. Notó que empezaba a sudar. Y que el suyo era un sudor helado y pegajoso, que se adhería a su piel igual que una telaraña...

More details
WpActionLinkContent Guidelines