-Niñas.- Dijo un grupo de chicos cabreados ahora de color amarillo.- Les declaramos la guerra. -¿Seguros de lo que hacen?- Dijimos todas a la vez riendonos por el panorama. -Obvio que si, unas niñitas como vosotras no nos ridiculizan. -No sabes con quienes te estas metiendo.- Sali del grupo encontrandome con el chico que comenzo todo esto. -Oh.- Rio estrepitosamente.- No te tengo miedo FRESITA.- dijo acercandose y remarcando la palabra "fresita". -La proxima vez no sera asi.- Me cruce de brazos indignada. -Ya veremos mocosas.- Copió mi gesto. -Comenzó la guerra.- Dije enseñando mi mano. -Buena suerte.-El la agarro y la apretujo como si fuera de plastilina.- Oh lo siento, tu manicura... -Se burlo de mi mientras yo formaba una mueca de dolor. De un empujon lo atraje hacia mi, estaba a menos de un centimetro de mi cara, lo mire a los ojos y me relami los labios. -Lo siento.- Dije. -Porque preciosa?- Respondió sonriendo. Uh, esa sonrisa se va a desaparecer enseguida cariño... Sonrei y mi rodilla apretujo su miembro viril sin piedad, su cuerpo se tenso y su cara de dolor era mas perceptible a cada apretujon mas fuerte. -Por esto.. y por lo que os espera.-Rei apartandome de el. Un par de chicos se separo del resto y cogio al afectado antes de que se callera al suelo. -Os arrepentireis- pronuncio con rencor.- Nos toca mover ficha.-Sonrio maliciosamente mientras agarraba sus partes bajas.Todos los derechos reservados