A pesar de todos los disgustos. A pesar de todos los juicios. A pesar de los pesares, aún no me arrepiento.
Que poco han cambiado las cosas por fuera, y cuanto han cambiado por dentro. Es más, por fuera debes mirar de cerca para apreciar una diferencia, mientras que, por dentro, hasta un ciego vería que falta algo. Que falta todo. Solo hay un silencio devastador y hueco, que resuena levemente en la superficie si prestas atención, un basto hueco donde antes reposaba un corazón. Sí, reposaba un corazón, pero hace ya mucho que no era el mío. Era uno grande, fuerte y hermoso, que se desbocaba con oír el más mínimo suspiro de su legítimo dueño.
Y aún lo conservo, pero no en mi pecho, dándome fuerza, calor y color en las mejillas, si no guardado a buen recaudo, donde nadie debería jamás mirar. Lo que me pregunto es qué habrá sido del mío, de ese corazón pequeño, frágil y mustio que jamás fue tratado con delicadeza hasta que llegó con él en una carta.
Por eso mi actitud es la de una osa que protege a sus crías cuando alguien trata de acercarse a mi corazón, porque, el que yo poseo, es mi más precioso y amado tesoro.
Cuantas cosas me han faltado, cuantas libertades me han restringido, y, sin embargo, yo no me arrepiento.
Porque cuatro días a su lado, bien valen todo esto, solo por uno ya estaría dispuesta a pasar el doble. Pero las libertades vuelven, y él no. Si él vuelve, las libertades se van. Lo curioso es que yo me sentía verdaderamente libre cuando le hablaba, cuando mi yo más auténtico, actualmente malherido, podía salir a bailar al son de la música que era su risa para mí.
Porque, sin embargo, no me arrepiento.
[Los sentimientos que siento por él van más allá de la lógica, del mismo raciocinio que en mí profana; tal vez amarlo tanto no me de buena fortuna, tal vez no sea una mujer lo suficientemente atractiva para él...pero de lo que si estoy segura es que por él daria mi vida sin pedirle nada a cambió, ya que todo lo que tuve o tengo, no es equivalente a nada que exista en la tierra. Quiero esperar ese día para verlo lleno de dicha, que su vida signifique un sin fin de razones para otro corazón más frágil que el mío, he de ser una persona que da sin pedir nada, quiero ser su último recurso de "amor" si a si deseó llamarlo, o yo estoy realmente quebrada y mi necio e caprichoso sueño sea tenerlo hasta que mi alma y corazón humano desaparesca...mientras este cerca de mí, estoy completa.]
Mi nombre real no diré, lo que si puedo decir es que estamos en medio de una guerra que puede dar el fin a toda la raza humana, ahora los tiempos han sido modificados, y daré todo lo que soy, por verlos vivir.