Sinopsis:
Ámber parece una chica común, sólo que no lo es. Ella es una Mescina, pertenece a un pueblo perseguido que fue elegido por la luna y el sol, ángeles que viven allí a quienes se les encargó la tarea de cuidar a los humanos de sus máximos enemigos, los Limacrus. Ellos también son ángeles, pero estuvieron en desacuerdo con la creación de los humanos, haciendo hasta lo imposible por destruirlos para siempre.
Los ángeles que habitaban en la luna y el sol se enamoraron y decidieron bajar a la Tierra para vivir juntos una vida mortal. Para eso eligieron al pueblo Mescina como sus aliados, confiándoles su secreto, dándoles poderes y dotándolos de una gran sabiduría, para que los cuidaran una vez que estuvieran allí. Pero al intentar descender a la Tierra fueron emboscados por los Limacrus y, al pronunciar un hechizo simultáneamente para acabar con sus enemigos, crearon sin querer un objeto poderoso, en donde depositaron su inmortalidad. Solamente con el mismo es que un bando podrá matar al otro provocando, quizás, el fin de la humanidad de caer en manos equivocadas.
¿Cómo entra Ámber en todo esto? ella, junto con su prima, son más importantes en esta historia de lo que ambas recuerdan y debido a las advertencias de quienes aman, se mudan con frecuencia hasta que se instalan en Charleston donde esperan tener una vida normal. Pero cuando los sueños, recuerdos y un extraño joven que tiene un interés especial por Ámber se posan sobre ella descubrirá no sólo que todo su pasado es una mentira, sino que su futuro corre peligro.
Emilia, una joven odontóloga, está comprometida con un pintor famoso de la ciudad de México, Daniel Gastón, reconocido por siempre pintar a la misma mujer. Este menciona que no es más que un alter ego de él mismo en femenino, pero Emilia no está conforme con tal explicación. Un día se encuentra un cartel en la ciudad que anuncia un recital poético, pero en él verá una fotografía que le cambiará la vida.