Ella era especial, era única.
Y no lo resistí, yo no quería lastimarla, pero ella me obligo. La amaba y el daño era bilateral, dicen que cuando una relación lastima es AMOR.
Lo mire a los ojos y supe en ese mismo instante.... que ya nada seria igual. Me tenía en sus manos sin yo saberlo y a su vez todo el paraíso se encontraba en sus brazos.