A veces la vida te da las suficientes razones para aceptar que no eres lo que los demas piensan que eres.
Los humanos siempre quieren ser cada vez mejor,
quieren lo que yo tengo en mi sangre.
Cuando ves que las cosas comienzan a ponerse mejor. Cuando ves que poco a poco dejas de estar sola, llega el pasado, ese que creías muerto en los recuerdos de una niña, llega a destruir todo a su paso, llega con mentiras, engaños y con una que otra sorpresas que cambia todo tu mundo.