LA NIÑA PERDIDA DE NOCHE

LA NIÑA PERDIDA DE NOCHE

  • WpView
    Reads 12
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Oct 19, 2015
Por la mañana llegue al insti entre a clase y no veia a una chica que siempre venia nunca faltaba y de pronto empezo la clase no aparecia por ningun lado hora tras hora no aparecia. Termino el instituto fui directa a mi casa y por las farolas ponian carteles pero no me reteni a mirarlos yo pensativa de porque no habia venido esa chica. Llegue a mi casa comi, despues me puse hacer deberes, por la tarde tenia clase de baile y de piano. Cuando me fui a clase de baile de 16:30 a 18:30 me reteni porfin a leer el letrero que ponia " CHICA DESAPARECIDA DE 14 AÑOS" me quede asustada de lo que ponia fui corriendo hacia baile porque llegaba un poco tarde llegue justo o un pelin mas tarde a clase de baile la profesora me pregunta que porque llegue tarde y yo le hable de todo lo ocurrido la profesora se extraño y esa misma noche me dijo que ibamos a investigar todo lo que hubiera ocurrido y ibamos a buscar o encontar pistas, despues continuamos con la clase.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Delincuentes juveniles
  • Secretos❤ Novela Justin Bieber & Tu ❤
  • Buscando una mamá (g!p)
  • Silent-Bloody Painter y Tu
  • MIRADAS 👀 (COMPLETA)
  • Don't Cry
  • Buscando Una Mamá jenlisa G!P
  • Todo cambió
  • ¿MI VIDA ANTERIOR O LA ÚLTIMA?
  • solamente tu

Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

More details
WpActionLinkContent Guidelines