En solo una noche.

En solo una noche.

  • WpView
    Reads 16
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Oct 21, 2015
Después de lavarme los dientes tropezándome me lancé a la cama sintiendo el frío de la sabana cerré los parpados y pensé Trataron de hacer mi vida un infierno si pensar que para un demonio para mí el infierno es su hogar decían eso porque yo soy diferente o era cuando yo ... hasta que crack un ruido en la ventana me despertó de mis pensamientos salte y arrodillada me acerqué a la ventana y estire mi cuello no vi a nadie así que me pare y mire al frente, en la casa de en frente se estaba instalando una familia y en ella un chico de cabello negro azabache ojos azules igual a un gato abrí la ventana sintiendo el golpe del frío y una ojas entraron no le vi importancia en el balcón había una Roca el chico levanto una ceja y se fue la ventana se cerró tras el.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Bride in the Coffin
  • •||Just you and me||•
  • No quiero ser el fantasma
  • mi libro imaginario diario de un loco
  • El fantasma de mi cuarto
  • Fiebre [Two-Shot]
  • Experimento 3308
  • Mi Vecino es un Vampiro
  • UNA NOCHE MÁS...
  • Mi inefable odio hacia ti

Despertó de repente. Con una sensación de frío y húmedo terror que le calaba hasta los huesos y hacía temblar sus carnes con unos espasmos febriles. En principio no supo el porqué de todo eso. Cuando empezó a saberlo, el pánico más delirante se apoderó de él. Respiró con fuerza y alargó sus brazos cuanto le fue posible, que no era mucho. Sus manos tropezaron con una superficie dura, perfectamente sólida, que casi le rozaba los cabellos, unas pocas pulgadas por encima de su cabeza. La oscuridad era total. El frío, sutil y profundo, le escalaba la espina dorsal hasta barrenar su nuca y llegar, como un aguijonazo glacial, hasta lo más profundo de su cerebro. Notó que empezaba a sudar. Y que el suyo era un sudor helado y pegajoso, que se adhería a su piel igual que una telaraña...

More details
WpActionLinkContent Guidelines