En solo una noche.

En solo una noche.

  • WpView
    Reads 15
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Oct 21, 2015
Después de lavarme los dientes tropezándome me lancé a la cama sintiendo el frío de la sabana cerré los parpados y pensé Trataron de hacer mi vida un infierno si pensar que para un demonio para mí el infierno es su hogar decían eso porque yo soy diferente o era cuando yo ... hasta que crack un ruido en la ventana me despertó de mis pensamientos salte y arrodillada me acerqué a la ventana y estire mi cuello no vi a nadie así que me pare y mire al frente, en la casa de en frente se estaba instalando una familia y en ella un chico de cabello negro azabache ojos azules igual a un gato abrí la ventana sintiendo el golpe del frío y una ojas entraron no le vi importancia en el balcón había una Roca el chico levanto una ceja y se fue la ventana se cerró tras el.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Aciago
  • Olvídame
  • ¿Él o Yo?
  • Bride in the Coffin
  • huérfano de mami (yoonseok)
  • Después de la tormenta siempre llegará la calma
  • •||Just you and me||•
  • mi libro imaginario diario de un loco
Aciago

A veces, la vida duele más de lo que las palabras pueden explicar. Ella lo sabía bien. Cada mañana era una lucha contra sus propios pensamientos, una guerra silenciosa en la que siempre salía herida. La ansiedad la estrangulaba desde dentro, y el mundo a su alrededor parecía indiferente. Nadie imaginaba que detrás de su mirada vacía se escondía un infierno: el monstruo que vivía bajo el mismo techo, le había robado la inocencia y la calma. Una tarde, todo colapsó. En medio de un ataque de pánico en los pasillos del instituto, cayó al suelo temblando, incapaz de respirar. Un chico de mirada intensa y silenciosa, que no dijo nada pero se arrodilló a su lado y le sostuvo la mano. Había algo en él... una oscuridad parecida a la suya. Lo que no sabía era que aquel desconocido no era cualquier chico Cargaba con sus propios demonios, cicatrices invisibles que lo hacían diferente a todos los demás. Y sin saber por qué, decidió que quería ayudarla. Porque a veces, las almas rotas se reconocen entre sí.

More details
WpActionLinkContent Guidelines