Querida Daniela, puede que tu no me conozcas. Si te soy sincero, yo tampoco te conocía hasta hace un mes, cuando en la papeleta que cogí, salía tu nombre. Desde entonces he estado pensando en ti, y esperando que sea el día del amigo invisible de una vez, para poderte dar mi regalo. Por desgracia, aun quedan cinco semanas y tres días para que se celebre esa fecha. Espero que te guste mi regalo, Daniela.
Atentamente, tu amigo invisible
Tous Droits Réservés