- No te atrevas asquerosa, apártate de mí – me miró con asco, lo empujé en la cama, poniendo la varita en su cuello para que no pudiera esquivarme. - Te demostraré que no puedes hablar así de mí. No soy una sucia, ni una asquerosa.
Todos os Direitos Reservados
Junte-se a maior comunidade de histórias do mundoTenha recomendações personalizadas, guarde as suas histórias favoritas na sua biblioteca e comente e vote para expandir a sua comunidade.
yo Iris Quinn prometo que lo que vea, diga y escuche no saldrá de esta habitación ni de mis labios. si decido o pretendo contarle a alguien asumiré las consecuencias. mi torrente sanguíneo y ustedes son testigos de esta promesa.