
Y aquí estoy, en un edificio de 40 pisos de altura, en el borde del mismo. Me pregunto a mí mismo si debo seguir o no, estoy en medio de una duda existencial enorme acerca de por qué estamos aquí y que hay después de la muerte. Son dudas que nos aquejan a diario sin darnos cuenta y de las que por vergüenza a ser juzgados no platicamos con alguien más.All Rights Reserved