SIEMPRE FUE ÉL: Pero nunca pensaron en él
La historia sigue a ocho amigos -cuatro hombres y cuatro mujeres- cuya amistad se había formado entre los pasillos de la secundaria y se había fortalecido con los años. Algunos llegaron después, durante la preparatoria, pero eso nunca marcó una diferencia real: el vínculo entre ellos parecía sólido, casi inquebrantable. Todo fluía con naturalidad... hasta que dejó de hacerlo.
No hubo un momento exacto que marcara el inicio del cambio, sino una serie de sucesos que comenzaron a deformar la tranquilidad que los rodeaba. Algo ocurrió, algo que ninguno de ellos pudo explicar del todo, pero que dejó una sensación persistente... como si una sombra se hubiera instalado entre ellos sin ser invitada.
Fue entonces cuando apareció esa persona.
Nadie supo con certeza de dónde venía ni por qué parecía conocer más de lo que decía. Su presencia alteró el equilibrio del grupo de una manera sutil, casi imperceptible al inicio, pero imposible de ignorar con el paso del tiempo. A esto se sumaron tres nuevos chicos, cuyas llegadas no hicieron más que profundizar el misterio, volviéndose piezas clave dentro de una situación que pronto escaparía de su control.
Las dudas comenzaron a crecer, las sospechas a dividirlos. Buscaban respuestas, un culpable, algo que les devolviera la lógica... pero no podían encontrarlo. Ni siquiera la policía lograba encajar las piezas. Y entre todos, quien más se aferraba a la verdad era Mhat... aunque, irónicamente, también era quien más se perdía en ella.
Porque, al final, todo tenía un sentido.
Solo que no era el que ellos esperaban.