¿Recuerdame?

¿Recuerdame?

  • WpView
    Reads 39
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Nov 1, 2015
-Cris sonrió.- ¡Helena! ¿juguemos? -¿A qué?.- lo miro con entusiasmo. -Bueno... Podríamos a jugar a ser felices. -¿A ser felices?.- rió con sorna. -Si, pero juntos.- me mira directamente a los ojos. -¡Claro que me encantaría! ¿Pero como sabremos quien perdió?. -Nadie pierde, solo quería pedirte de una manera un tanto extraña que fueras mi novia. -¡¿QUÉ?!, pensé que serias más romántico para pedírmelo.- me cruzo de brazos, frunciendo el ceño. -Él se sonroja.- Pero ¿Quieres serlo? -Lo abrazo y le hablo al oido.- Quiero despertar contigo cada mañana y dormir a tu lado cada noche. -Toma mi cara entre sus manos.- Yo realmente no sé que decir, eres más de lo que merezco pero te amo Helena, no podría vivir sin ti.- me besa llorando.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Moneda De Cambio
  • CUANDO LOS CORAZONES CHOCAN 💕
  • Y ahora Miller
  • 𝗣𝗿𝗶𝗻𝗰𝗲𝘀𝘀 𝗔𝗻𝗮𝘀𝘁𝗮𝘀𝗶𝗮
  • La Princesa de Éire
  • 𝑼𝒏 𝒂𝒎𝒐𝒓 𝒆𝒏 𝒎𝒆𝒅𝒊𝒐 𝒅𝒆𝒍 𝒄𝒂𝒐𝒔
  • Vendida Al Alfa
  • PELIGRO: No Lo Hagas [En Proceso]
  • ❤︎𝚂𝚎 𝚜𝚞𝚙𝚘𝚗𝚒𝚊 𝚗𝚒 𝚕𝚊 𝚖𝚞𝚎𝚛𝚝𝚎 𝚗𝚘𝚜 𝚑𝚒𝚋𝚊 𝚊 𝚜𝚎𝚙𝚊𝚛𝚊𝚛❤︎
  • Solo Puedes Tenerlo Una Vez ♥

-Tus padres me habían dicho que eras muy reservada, pero nunca imaginé que tanto... -¿Y qué más te contaron? -¿Qué? -Eso no se lo esperaba. -Qué que más te contaron. Porque conociéndolos, se habrán inventado unas cuantas más cosas lejos de la realidad. -Lo encaré. -¿Qué sabes? ¿Mis gustos? ¿Mis tallas? ¿Mis pasatiempos? Para ellos soy simplemente una niñita consentida a la espera de que alguien se encargase de mí, y, ¡oh, lo siento! Déjame decirte que fuiste el afortunado. Te ganaste la lotería sin jugarla. Ellos nunca sabrán cómo soy más allá de las enseñanza que me dieron desde que era una cría. -¿Y como eres en realidad? -Igual te lo hubiese contado ayer, cuando llegué a esta fortaleza inquebrantable sola... O esta noche, cuando íbamos a cenar juntos. -¿Ves? Todos tienen cosas que echar en cara. -¡Es tu culpa! -Me quejé mirándolo incrédula. -Si hubieses ido a buscarme a casa o simplemente haber aparecido ayer o incluso hoy como habías dicho, nada de esto hubiese pasado. -¿Y qué quieres que haga? ¿Qué deje mis responsabilidades laborales de lado solo por venir a hacerte compañía? -¡Por ejemplo! -Dije un poco más alto de lo normal. ¿Por qué parecíamos una pareja de verdad discutiendo como si lleváramos muchos años? -Nadie me dijo que esto sería así... -Nadie debería estar preparado para ser la moneda de cambio de sus padres, señorita Pearson.

More details
WpActionLinkContent Guidelines